PARLAMENTO UNIVERSAL DE LA JUVENTUD EN QUITO, UNA REVOLUCIÓN DESDE EL AMOR
“Los jóvenes tenemos el deber y el derecho de cambiar el mundo”, así lo afirmó enérgicamente Paola Apablaza, quien entre 60 jóvenes participó el sábado 30 de enero en el Parlamento Universal de la Juventud (PUJ), realizado en las instalaciones del Centro Regional Quito de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL).
Anita Quiroz, Salomé Cevallos y Salomé Figueroa, misioneras, daban la bienvenida a cada uno de los jóvenes. El primer grupo en llegar estaba conformado por alumnas de la Unidad Educativa Pérez Pallares , luego varios universitarios de la ESPE, PUCE, UTPL y UC, se hicieron presentes, así como estudiantes del colegio la Inmaculada, Tobar. Iliniza, Polivio Chaves, Monte Bello, entre otros.
En el aire revoloteaban distintas voces, acompañadas al principio de dos o tres vocecillas que se reían y que al pasar el tiempo se multiplicaban. Con la dinámica de integración los jóvenes intentaban hacer amigos para pasar una mañana agradable y hacer que la actividad no quede en el olvido.
Una vez en el salón dimos la bienvenida a toda la juventud que desbordaba energía, unos más conversones que otros iban acomodándose en el que en esa mañana sería su lugar de trabajo, no para ahondar y refutar teorías, o para hablar por hablar sin escuchar a los demás, eso se lo dejo a la gente que se resiste a soñar. Antes de continuar detallando como fue el evento de ese día, quiero mencionar que no todo fue creatividad y palabra para llegar a los jóvenes, es cierto, ayudó mucho; pero el verdadero protagonista fue el Espíritu Santo que siempre nos fortalece al momento de evangelizar. Aclarado el tema, continúo para contarles que ese día tuve la sensación de que aquella sala quedó habitada no solo de recuerdos, sino de ilusiones, de sueños, de compromisos y de la esperanza de lograr un mundo nuevo.

El Dr. José María López Sevillano, Presidente del Colegio de Doctores, nos llevó a reflexionar sobre el concepto de ser persona, partiendo de que el ser humano está compuesto de cuerpo, alma, y el espíritu, como la parte más importante que proviene del Absoluto que nos inhabita dotando de dirección y sentido a la vida. Su mirada reflejaba la ansiedad de que los jóvenes se acerquen a Cristo para encontrar la verdadera felicidad. Su propuesta fue clara, vivir el amor, como elemento motivador para potenciar los demás valores, y desde ahí restaurar la humanidad. La charla duró aproximadamente una hora y cuarto entre algunas preguntas que surgieron. Los participantes manifestaron en su rostro conmoción y un desarraigo interior.

El tiempo, el peor enemigo. Era más del medio día y aún nos faltaba proyectar una escena de la película “Los Miserables”, el trabajo en grupos y la plenaria. A pesar de estar sobre el tiempo contamos con la paciencia de cada uno de los presentes que tuvieron la bondad de esperar, quizá muchos cancelaron algunas de sus actividades, desprogramaron su agenda, entre muchas otras cosas, que son actos de generosidad. Una vez en mi casa me preguntaba ¿Por qué esperaron?, y la respuesta fue porque les interesó, y en muchos se despertó ese deseo de continuar y dar lo mejor de sí mismos. Varios compartieron sus correos electrónicos y se iban con la petición de que les hagan llegar una próxima invitación al Parlamento.
Así terminó este día, pero la misión continúa, con la convicción de que los apóstoles transforman el mundo. No como los aventureros osados que surcan por los mares. No como el primer hombre que pisó la luna. Los apóstoles lo hacen con las palabras y la vivencia de un Cristo vivo y que deja sus huellas para que cualquier hombre las siga.
El tiempo, el peor enemigo. Era más del medio día y aún nos faltaba proyectar una escena de la película “Los Miserables”, el trabajo en grupos y la plenaria. A pesar de estar sobre el tiempo contamos con la paciencia de cada uno de los presentes que tuvieron la bondad de esperar, quizá muchos cancelaron algunas de sus actividades, desprogramaron su agenda, entre muchas otras cosas, que son actos de generosidad. Una vez en mi casa me preguntaba ¿Por qué esperaron?, y la respuesta fue porque les interesó, y en muchos se despertó ese deseo de continuar y dar lo mejor de sí mismos. Varios compartieron sus correos electrónicos y se iban con la petición de que les hagan llegar una próxima invitación al Parlamento.
Así terminó este día, pero la misión continúa, con la convicción de que los apóstoles transforman el mundo. No como los aventureros osados que surcan por los mares. No como el primer hombre que pisó la luna. Los apóstoles lo hacen con las palabras y la vivencia de un Cristo vivo y que deja sus huellas para que cualquier hombre las siga.
Last Updated (Tuesday, 16 February 2010 08:36)





